Primavera que acudes
rauda por la ventana
y que tiñes de verde
el interior de mi casa.
Llegaste, de repente,
después de un largo invierno
de luchas y de espadas
y con tu suavidad
me acariciaste el alma.
Como el musgo
o la hierba nueva
dotaste de frescura a mis entrañas
y calmaste la sed de tanta espera
en aquella mañana clara.
Este es un espacio para compartir escritos breves, reflexiones, testimonios de experiencias vividas, relatos o incluso algún poema ocasional... A este blog lo acompañará otro de la misma autora titulado "Pensar con otros", destinado a textos que, a diferencia de lo que sucede aquí, nacen de la lectura de otros textos o del visionado de películas o exposiciones. BLOG PROTEGIDO POR COPYRIGHT.
jueves, 9 de abril de 2015
lunes, 6 de abril de 2015
Rasgos
Cuando aquello insignificante
se manifiesta como lo único
que verdaderamente importa.
Cuando un susurro leve
puede volver a disipar las nubes.
Entonces entra de nuevo la luz
a través de una fisura
y el bisturí azul de mis mejillas
recorta la madera
con el agua de la tinta.
Brotan silenciosamente los sueños,
nacen de las heridas,
vierten su líquido dorado
sobre el tiempo
y te miran.
***
Lentos silencios de plata
descienden desde las cumbres .
Ya no es ayer ni mañana.
Sigilosa contemplas la avenida
y cantas a la luna clara.
***
De vez en cuando
la noche
se detiene en la mañana.
Abre las puertas del tiempo
y se calla.
Viaje en tren
Sentada en un media distancia en dirección a Girona recupero
fuerzas y energía, siento un agradecimiento inmenso hacia la vida y recupero
las ganas de escribir. Tengo el privilegio de un ir a un concierto de Lidia
Pujol, a quien admiro por su calidez y valentía. Realizar actos heroicos, pero
hacerlo de un modo justo y sin envanecimiento. Cultivar el pensamiento.
El tren
avanza implacable hacia su destino. Pienso en aquellos primeros trenes que
cogía en los primeros viajes a Alemania. El modo en que abandonaba la estación
de origen, como un barco al salir de la bahía, y se internaba entre bosques y
montañas hasta conducirme a un pueblo perdido. Eran metáforas del pensar. En
aquella soledad y aquella calma sentía de nuevo brotar la vida, el sentido.
Pero aquello, al fin y al cabo, no era en realidad sino un reflejo de una
actitud interior. Actitud de abandono, de aventura y de riesgo. No era
consciente entonces de que no era completamente yo quien elegía. ¿Qué me
llevaba a emprender todos aquellos viajes? No lo he descubierto aún.
Pero ahora,
el tren abandona ya la oscuridad de los túneles y se dirige hacia el exterior.
Pronto alcanzará la luz del día, encontrará un sol que asoma tímido por detrás de
las nubes. El estado de recogimiento y concentración en que ahora me encuentro
me hacen sentir que voy en una dirección precisa, que soy conducida por un
movimiento constante hacia el lugar en que la calma hace desvanecerse las
inquietudes y es posible volver a contemplar los perfiles del horizonte. Voy
tras un anhelo de claridad. Busco esa claridad que en ocasiones se encuentra en
el agua de los ríos, en los árboles del bosque después de la lluvia o en un atardecer
de alta montaña. Pero busco esa claridad como expresión de un paisaje interior,
y la busco sin buscarla. De ahí que pueda sentirme conducida. El estado de
recogimiento al que he sido llevada hace posible una disposición de la atención
que repliega, como se dobla la ropa recién planchada antes de ser introducida
en el armario, las pasiones e inquietudes que enturbian mi visión.
Esa es la única búsqueda, que yo no realizo pero que lentamente se realiza en mí a medida que el tren recorre la distancia. Siento la claridad en forma de aire que tiene su lugar de origen en la frente y alcanza el centro del estómago mientras mis pulmones se ensanchan. Un cosquilleo que recorre el cuerpo de arriba abajo acompañado del sentimiento de contener ya en sí mismo todo lo necesario. Como si, por una vez en la vida, se estuviera preparado. ¿Para qué? Decir la muerte sería una mentira. Quizá habría que decir más bien: la vida.
Esa es la única búsqueda, que yo no realizo pero que lentamente se realiza en mí a medida que el tren recorre la distancia. Siento la claridad en forma de aire que tiene su lugar de origen en la frente y alcanza el centro del estómago mientras mis pulmones se ensanchan. Un cosquilleo que recorre el cuerpo de arriba abajo acompañado del sentimiento de contener ya en sí mismo todo lo necesario. Como si, por una vez en la vida, se estuviera preparado. ¿Para qué? Decir la muerte sería una mentira. Quizá habría que decir más bien: la vida.
jueves, 26 de marzo de 2015
Más paseos con Queralt
Continúan los paseos con Queralt. Este mediodía de primavera salimos las dos a comprar y en menos de diez minutos Queralt ha conseguido seducir a todo el barrio. Entro en la carnicería y todos le dan la bienvenida, me preguntan como es que se sostiene así tan tranquila sobre mis hombros, si no tiene miedo, y si no se quiere escapar. Hasta una señora me pide hacerle unas fotografías a lo que no puedo decir que no. En menos de lo que canta un gallo, Queralt se ha convertido en una estrella y no se ha dado ni cuenta. Gracias, Queralt!
viernes, 20 de marzo de 2015
Breve reflexión sobre la mística y el lenguaje
La experiencia mística, tanto en Panikkar como en Krishnamurti (a pesar de hallarnos frente a dos autores que piensan de un modo muy distinto) se encuentra en la tensión que existe entre el esfuerzo de autocrítica y autocuestionamiento del propio pensar a través del lenguaje y el hacerse testimonio de un pensamiento genuino en el momento en qué este brota de la interioridad. Es allí donde lo más propio se convierte en lo más universal puesto que nos hace y nos permite reconocernos únicos.
domingo, 8 de marzo de 2015
Es
Descubrir que todo cuanto parecía ser un mero fruto de nuestra imaginación es realidad, es una de las cosas más conmovedoras que existen.
Tempus non fugit, ma non est!!
El éxtasis no es más que una manera de aprovechar bien el tiempo.
Happy Sunday!
Happy Sunday!
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