miércoles, 30 de diciembre de 2015

Abrazar la tierra


¿Con que ojos miras la tierra?



Con los ojos de un extraño
que al contemplar su belleza
por encima de las nubes
se admira no sin tristeza
de tantos daños humanos.

Y soñando los colores
de los rayos azulados,
rojos, naranjas, dorados,
derramarse sobre el rio
abre los ojos cansados
que lentamente despiertan
abrazando con ternura,
montañas, mares y campos;
y ve entre los dos azules
los dolores, las tristezas,
los gozos, las alegrias,
de una humanidad herida.









viernes, 25 de diciembre de 2015

Navidad 2015

    
    Mi deseo para estas Navidades en las que vemos con tristeza una Jerusalen intranquila, es que el nuevo ciclo que comienza nos enseñe sobre todo a poner la inteligencia al servicio de la paz y de las personas y no de las ideas y de una autocomplacencia mezquina en la propia lucidez. Con la esperanza de unas navidades futuras mas amables con el espiritu tradicional de los mas humildes y sencillos. Y siempre agradecidos.

lunes, 14 de diciembre de 2015

domingo, 13 de diciembre de 2015

Piazza Sordello


  Las piedras en Piazza Sordello anuncian un nuevo camino. Se ha difuminado la niebla. No es facil mantener la conciencia limpia. El peso de la culpa ante una libertad irresponsable alarga nuestro tiempo. En busca de un rol en el mundo, contemplo el trazo de las gruas sobre los edificios. Un grupo de estudiantes que pasan y rien, ajenos a las bombas de nuestros vecinos. La plaza esta sorprendentemente vacia. Un rayo de sol enciende las piedras rojizas. 

Nadie



Hay alguien que escribe sobre un cuerpo herido.
Recorta pedazos de sol en el tiempo.
Palomas que alzan el vuelo y te miran.
Fragmentos en la retina, de paisajes incompletos.
Como un sastre o como un mendigo
dibujo caminos de luz en el suelo,
imprimo los rostros de aguilas sin cielo. 






Vacio

    De nuevo en la soledad y el silencio escucho la voz del vacio. Se abre otra vez el recuerdo, de una intimidad olvidada; fuente de agua clara, gota en el desierto que habla. Mas alla del deseo, la nada que apacigua. Mas alla de la nada del tiempo, un no se qué que suspende los sentidos y quemando sin fuego apaga la sed de infinito. La vida nos aporta lo necesario en el momento preciso. 
    Dios nos llama con su ausencia. La ausencia es sustancia que eleva las almas hacia regiones desconocidas y las hace crecer. Ausencia de Dios que es ausencia de nosotros mismos. Ausencia de alguien o algo  que dirige y sin direccion se camina hacia el nucleo que irradia desde el interior y que no siendo humano, humaniza. Hilo sutil que te enseña a soportar la renuncia, a abrazar la carencia como gracia divina. La madurez de la fruta al caer que se sabe semilla, arbol destinado a perder las hojas en invierno y a mostrarnos sus anillos. Arbol que se abre al contacto afilado del hacha, abocado al centro de una hoguera que abandona la piedra y se hace humo. Arbol que es ahora superficie blanca, sobre la que escribo. 
    Aparece entonces el universo en la taza de cafe, en el bar de Lucia, en la conversacion del vecino, en la musica de Van Morrison que de pronto se escucha.