jueves, 18 de diciembre de 2014

Aprender a mirar

Sumisos ante nuestras propias sombras
Olvidamos con demasiada frecuencia
Inclinar la cabeza hacia la luz.
Y volvemos el rostro
Siempre en el momento impreciso
En que la luz que hay en nosotros
Podría también arrojar luz
Sobre el amigo que nos alumbra.

Nota: el hombre es el único animal que tropieza más de 1000 veces con la misma piedra... habrá que comprarse otro burro!

miércoles, 10 de diciembre de 2014

La muerte


La muerte es como un aguijón agudo
Como una mordedura en las entrañas
Que deja el cuerpo y los músculos entumecidos
La cabeza densa y pesada
Como si la sangre del cuerpo hirviera
Como si te atravesara una espada.

martes, 9 de diciembre de 2014

Atardecer temprano


                                                                  Al Nanu, de Cadaqués

En la hora en que la juventud comienza a declinar
Paseas tu recuerdo por las calles y avenidas
Mientras la luz del sol se cuela
Entre las hojas de los árboles de otoño.

Te preguntas dónde se fue lo que no está
Y lo que queda todavía de avenida,
De la calle cuyo final intuyes ya
Pero que todavía no imaginas.

En este atardecer temprano de tu vida
Te acompaña fiel y sincera la guitarra
Se cuela la madera entre las tazas de café
las sonrisas silenciosas de los viejos,
Las redes olvidadas por los niños.

Hoy te has levantado con el alba
Y has mirado con calma el agua oscura
Recordando aquel tiempo aun cercano
En que siluetas de barcas y de redes
De pescadores ancianos y salados
Iluminaban la bahía.

Rocas acariciadas por el agua
Han ido esculpiendo lentamente el recuerdo

¿Te imaginas cómo será esta costa árida
Sin su soledad,  sin sus rostros ancianos
surcados de arrugas por el viento y por el mar,
y los ojos que atestiguaban lo infinito?

Pronto las barcas de los ricos
-ricos que no tienen ni historia ni pasado-
Inundarán con el ruido de sus motores la bahía
Y los cuervos en la madera de los mástiles
Tañerán canciones sombrías.

Tal vez quede todavía entre las sombras
Una mirada azul perdida
Que pueda devolverle al mar el agua pura
Y a las costas su soledad salvaje

Y tal vez vuelvan así a gritar al viento las gaviotas
Con un silencio antiguo, susurrando,
Nuevas, cálidas melodías.

Las cantarán quizás los nuevos marineros
Capaces aún de navegar sin mapas y sin brújulas
De perseguir la última estrella de la noche
Y celebrar el nuevo día.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Los paisajes de Noruega


 Hay una tierra, en el norte, donde las montañas parecen hablar un lenguaje antiguo, donde el reflejo de las nubes señala un movimiento estelar. Entre los fiordos y a pesar de los turistas (que no son muchos) se siente la presencia magnánima de la montaña, que vigila impasible los movimientos escasos de los humanos a sus pies. La presencia del agua es constante en esta tierra: las entradas del mar entre las rocas, las cascadas que descienden las cumbres desde los glaciares y se deslizan en el agua del río de distintos colores.

Las rocas, en este paraje, nos hablan de un silencio antiguo. Hay en ellas una enorme quietud y una presencia constante de animales que en silencio las vigilan

viernes, 14 de noviembre de 2014

Bendita soledad



Hoy es la soledad
quien se agazapa entre el frío y la lluvia.

Observas cómo pasan las nubes plateadas,
cómo el ajetreo continuo de los vasos
y de las tazas
golpea con su ritmo la madera
mientras la luz de una lámpara ilumina
las láminas color de pergamino.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Espera


La espera cae lentamente 
entre los árboles del patio.




En la penumbra de tus sueños
vislumbras un horizonte inmaculado.

Has pensado algunas veces 
en abandonar los días.
Pero, de pronto, al caer la tarde
contemplas cómo 
se deshacen, tiernas, las hojas,
la luz dorada entre los árboles
y, de nuevo, respiras.




Entonces el tiempo ya no se dilata
ni se contrae, tampoco;
solamente el suspiro de la tarde
que como un viento acaricia
el llanto solitario de tus dedos
y una luna pálida, silenciosa
que mira.



Llegó la noche,
y la noche tendió su manto.