miércoles, 6 de julio de 2016

Cigarras


Las cigarras cantaban
una mañana en el desierto.

Búhos en la lejanía,
pasos de silencio.

Y en un rumor de aguas claras, 
vislumbro el rostro de un abuelo.

***

Pasos solitarios de fuego
mañana en el extranjero. 
Gritan incesantes cigarras, 
esculpen sonidos de viento
mientras suena la melodía
de un tiempo que parece muerto.

***

En las dunas de tu cuerpo
a veces dibujas sonrisas
que ven más allá del desierto
y en las miradas perdidas
descubren paisajes de invierno
que en lágrimas de deshielo
son escultoras de heridas.

***

Entre mil "noes" inciertos
negativas, puertas cerradas
apareció tímido un "sí",
un "sí" sin dolor que temblaba
como una hoja madura
al caer sobre tierra mojada.

***

Dolían en las entrañas
maderos de puertas cerradas.
Dignidades que no se perdieron
y el polvo en las sandalias
lentamente sacudieron.

En el ardor de una lágrima
el fuego en los ojos de fuego
desafiando las calles
que con dolores se abrieron.

domingo, 26 de junio de 2016

La lectura de hoy


Abro el libro que acaban de prestarme y al cabo de poco leo:



Massimo Recalcati, La forza del desiderio, Ediciones Qiqajon, 2014 

jueves, 23 de junio de 2016

Noche de san Juan. 2016


Durante los últimos años de su vida, Anna Maria Miquel Andreu soñó con tres niños que emprendían un viaje por el espacio en una noche de San Juan, con luna llena. Dedicó sus años de enfermedad a dar vida a sus personajes, les hizo conocer la Luna, Marte, Saturno y el Sol... Sobrevivió al dolor estudiando libros de astronomía e ideando las aventuras de Uno, Dos y Tres. Y luego les hizo regresar a la tierra para transmitir lo que habían vivido. En estas fechas su recuerdo se hace más intenso que nunca. Con profundo agradecimiento.

María




  

Olvidar, recordar

Con demasiada facilidad se olvida lo unico esencial... Con el deseo de mantener siempre vivo el recuerdo, ¡feliz verano!, ¡felices noches de luna llena!

martes, 14 de junio de 2016

Pensar meditativo


     Me pregunto qué es lo que sucede cuando pasa por nuestra mente algún elemento que más tarde, o casi simultáneamente, encontramos en la realidad. A menudo lo recordamos muy bien. Podemos recordar perfectamente el momento en que hemos pensado en algo mientras íbamos en bicicleta y nos hemos detenido en tal semáforo determinado. Recordamos algo tan aparentemente absurdo o banal como que nos hemos dicho, mientras esperábamos, que hace mucho tiempo que no sale publicada ninguna noticia sobre tal equipo deportivo o que tal autor de novela negra hace tiempo que no publica un nuevo libro. Cuando poco después se  ve una noticia de ese género o se descubre que una nueva novela del autor ha salido, uno se sorprende y admira, pero lejos de atribuirse supersticiosamente dotes adivinatorias que no tiene, se da cuenta de que se debe a un fenómeno tan simple como que la mente es algo que en definitiva trasciende la propia individualidad y que por lo tanto no hace falta más que una cierta capacidad de lectura interior para poder vislumbrar aquello que sucede lejos de nuestra percepción inmediata de la realidad, e incluso más allá de la propia conciencia. Descubrir este hecho es a la vez simple y fascinante y nos permite explorar otros niveles de la misma sin tener que dirigir la atención lejos de lo que acontece en el nivel de pensamiento. Prestar atención a este fenómeno es una forma bella, constante y dinámica de meditar. Nada nuevo, pero algo que quizá nos permite conocer un poco mejor nuestro funcionamiento interno.